«Hero to Leander», de Alfred Lord Tennyson
Ensayo y traducción del inglés por Daniel Navarrete Beltrán
Edición por Laura Lucía Urrea Moreno
Imagen: «Hero y Leandro» de Peter Paul Rubens
Hero a Leandro
¡No, mi amor, no te vayas todavía!
La noche está oscura y en su apogeo.
La clara luna se oculta en su cielo allá arriba
y las olas se alzan en alto ajetreo.
¡Bésame! ¡Bésame una vez más! [5]
No sea que éste sea tu beso postrero…
No, no partas sin antes darme un beso.
Acércate aquí, más, hacia mi pecho:
será sin duda más cálido que el seno de alta mar.
¡Qué gozo! ¡Qué dicha entre dichas! [10]
En lo hondo de mi ser estás presente.
Mi cuerpo, mis ojos, mi frente,
báñalos de tus besos y caricias.
La lluvia, cruel, ruge en ventiscas.
¡Óyela!, y al mar resonar inclemente. [15]
Tu corazón, por todos tus miembros,
vívidos, en regocijo se agita.
Tus ojos se empapan de contento.
Te he ungido todo ya de perfumada mirra.
Tus rizos rezuman doquier mi ungüento. [20]
No te pierdas en el mar esta noche;
te retendré aquí con mis besos.
Esta misma noche el ponto, estruendoso,
destruirá tu trenzado pelo,
de oro; mas la luz del horizonte [25]
traerá mañana un mar claro y sereno
y el oleaje te dará besos igualmente amorosos.
Sobre el negro mar encrespado,
no viaja ningún aroma occidental,
y cuando estés muerto, Leandro, [30]
mi alma junto con la tuya se irá.
¡No, mi amor, no te vayas todavía!
Tu voz es profunda y dulce al oído.
Altas rompen las olas salinas
en los marmóreos peldaños subidos. [35]
La escalera de mi torre, anegada,
que es la que conduce directo al mar.
¡Leandro mío, todavía no partas!
Las bondadosas estrellas se han ido:
¡no lo hagas!, ¡todavía no te vayas! [40]
Que si lo haces, de ti yo iré detrás.
Hero to Leander
Oh go not yet, my love,
The night is dark and vast;
The white moon is hid in her heaven above
And the waves climb high and fast.
Oh! kiss me, kiss me, once again, [5]
Lest thy kiss should be the last.
Oh kiss me ere we part;
Grow closer to my heart.
My heart is warmer surely than the bosom of the main.
Oh joy! O bliss of blisses! [10]
My heart of hearts art thou.
Come bathe me with thy kisses,
My eyelids and my brow.
Hark how the wild rain hisses,
And the loud sea roars below. [15]
Thy heart beats through thy rosy limbs,
So gladly doth it stir;
Thine eye in drops of gladness swims.
I have bathed thee with the pleasant myrrh;
Thy locks are dripping balm; [20]
Thou shalt not wander hence to-night,
I’ll stay thee with my kisses.
To-night the roaring brine
Will rend thy golden tresses;
The ocean with the morrow light [25]
Will be both blue and calm;
And the billow will embrace thee with a kiss as soft as mine.
No western odours wander
On the black and moaning sea,
And when thou art dead, Leander, [30]
My soul must follow thee!
Oh go not yet, my love,
Thy voice is sweet and low;
The deep salt wave breaks in above
Those marble steps below. [35]
The turretstairs are wet
That lead into the sea.
Leander! go not yet.
The pleasant stars have set:
Oh! go not, go not yet, [40]
Or I will follow thee.
Hero to Leander
Oh go not yet, my love,
The night is dark and vast;
The white moon is hid in her heaven above
And the waves climb high and fast.
Oh! kiss me, kiss me, once again, [5]
Lest thy kiss should be the last.
Oh kiss me ere we part;
Grow closer to my heart.
My heart is warmer surely than the bosom of the main.
Oh joy! O bliss of blisses! [10]
My heart of hearts art thou.
Come bathe me with thy kisses,
My eyelids and my brow.
Hark how the wild rain hisses,
And the loud sea roars below. [15]
Thy heart beats through thy rosy limbs,
So gladly doth it stir;
Thine eye in drops of gladness swims.
I have bathed thee with the pleasant myrrh;
Thy locks are dripping balm; [20]
Thou shalt not wander hence to-night,
I’ll stay thee with my kisses.
To-night the roaring brine
Will rend thy golden tresses;
The ocean with the morrow light [25]
Will be both blue and calm;
And the billow will embrace thee with a kiss as soft as mine.
No western odours wander
On the black and moaning sea,
And when thou art dead, Leander, [30]
My soul must follow thee!
Oh go not yet, my love,
Thy voice is sweet and low;
The deep salt wave breaks in above
Those marble steps below. [35]
The turretstairs are wet
That lead into the sea.
Leander! go not yet.
The pleasant stars have set:
Oh! go not, go not yet, [40]
Or I will follow thee.UÍ
Hero a Leandro
¡No, mi amor, no te vayas todavía!
La noche está oscura y en su apogeo.
La clara luna se oculta en su cielo allá arriba
y las olas se alzan en alto ajetreo.
¡Bésame! ¡Bésame una vez más! [5]
No sea que éste sea tu beso postrero…
No, no partas sin antes darme un beso.
Acércate aquí, más, hacia mi pecho:
será sin duda más cálido que el seno de alta mar.
¡Qué gozo! ¡Qué dicha entre dichas! [10]
En lo hondo de mi ser estás presente.
Mi cuerpo, mis ojos, mi frente,
báñalos de tus besos y caricias.
La lluvia, cruel, ruge en ventiscas.
¡Óyela!, y al mar resonar inclemente. [15]
Tu corazón, por todos tus miembros,
vívidos, en regocijo se agita.
Tus ojos se empapan de contento.
Te he ungido todo ya de perfumada mirra.
Tus rizos rezuman doquier mi ungüento. [20]
No te pierdas en el mar esta noche;
te retendré aquí con mis besos.
Esta misma noche el ponto, estruendoso,
destruirá tu trenzado pelo,
de oro; mas la luz del horizonte [25]
traerá mañana un mar claro y sereno
y el oleaje te dará besos igualmente amorosos.
Sobre el negro mar encrespado,
no viaja ningún aroma occidental,
y cuando estés muerto, Leandro, [30]
mi alma junto con la tuya se irá.
¡No, mi amor, no te vayas todavía!
Tu voz es profunda y dulce al oído.
Altas rompen las olas salinas
en los marmóreos peldaños subidos. [35]
La escalera de mi torre, anegada,
que es la que conduce directo al mar.
¡Leandro mío, todavía no partas!
Las bondadosas estrellas se han ido:
¡no lo hagas!, ¡todavía no te vayas! [40]
Que si lo haces, de ti yo iré detrás.
I. La leyenda de Hero y Leandro y su trascendencia
La leyenda de Hero y Leandro —la bella sacerdotisa de Sestos y el apuesto joven de Abidos que eran amantes en secreto y se encontraban cada noche en la torre donde ella residía luego de que él atravesara a nado el estrecho de mar que separaba una ciudad de otra con la luz de la antorcha de su amada como guía, antes de que ambos murieran— ha tenido una fuerte presencia en la cultura occidental, ya desde la Antigüedad, con poetas como Ovidio o Museo, que la abordaron in extenso, u otros autores que aludieron tangencialmente a ella; pero también durante la Edad Media y el Renacimiento, periodo este en el que destaca la versión de Christopher Marlowe, rodeada de otros tratamientos menores de diversos poetas, y durante el Romanticismo, cuando, además de obras literarias (por ejemplo, de Friedrich Hölderlin o Lord Byron), aparecen igualmente muchas obras pictóricas que se interesaron por la historia (algunos ejemplos podrían ser las de Ferdinand Keller y William Turner). De las versiones literarias de aquella época, me interesa recuperar con este ensayo y con mi traducción el poema “Hero to Leander” (“Hero a Leandro”) de Alfred Lord Tennyson, una de las primeras composiciones, y de las menos conocidas, del poeta victoriano.
II. “Hero to Leander”
Alfred Lord Tennyson (1809-1892) pertenece a una generación en la que los poetas, más que innovar, como hicieron los primeros románticos, prefirieron pulir, variar y perfeccionar lo descubierto por aquéllos: es un poeta postromántico. Sin embargo, hay quien ha imaginado que si Tennyson hubiera muerto joven, o siquiera no hubiera sido tan longevo, podría ser agrupado con los poetas propiamente románticos, al menos con los románticos menores, pues sus primeros versos son simples e instintivos en ritmo y movimiento y se muestran abiertos a las posibilidades del lenguaje, valiosos por su espontaneidad y ausencia de sofisticación. De hecho, uno de sus grandes amigos, Arthur Hallam, que sólo conoció a Tennyson en sus primeros años debido a que murió inesperadamente en 1833, sostenía que su amigo era un poeta de la sensación más que de la reflexión; un poeta que prefería comunicar su experiencia, proporcionar sensaciones y confiar en que las y los lectores dieran su interpretación. En 1850, Tennyson fue nombrado “poeta laureado” y se convirtió desde entonces en uno de los autores más representativos de la época victoriana. Este periodo es considerado por muchos como el mejor momento de Alfred Lord Tennyson, el de un poeta maduro, clásico y consolidado; para otros, constituye la ruptura con la genuina sensibilidad literaria y, por tanto, se trata de unos años menos célebres que los de su comienzo.
El poema “Hero to Leander” pertenece al primer periodo; de hecho, al primerísimo de todos, y ello, considero, no puede ser otra cosa que una virtud, pues la sensibilidad del poeta a la que nos hemos referido parece estar en franca consonancia con la de la heroína retratada en esos versos. Publicado en 1830, cuando Tennyson tenía apenas 21 años, en la colección Poems, Chiefly Lyrical ―el primer poemario propio que, gracias a la incesante labor de convencimiento de su amigo Hallam, Tennyson se atrevió a publicar (en 1827 había publicado algunos de sus poemas tempranos con otros de su hermano Charles en Poems by Two Brothers)―, “Hero to Leander” recrea la leyenda a partir de un momento muy específico imaginado por el poeta, en el que la doncella Hero presiente que será la última vez que verá a su amado, Leandro, pues la fatalidad parece ceñirse en torno a ellos, y se esfuerza por retenerlo a toda costa, por evitar que parta de su torre.
El poema, estructurado en cuatro estrofas irregulares entre sí tanto en cantidad de versos como en su métrica, posee también rimas veleidosas. Esta inconsistencia en la forma ―incertidumbre métrica― es fundamental para el entendimiento del poema, pues aleja las palabras de Hero de la solemnidad que podría conllevar una estructura clásica y provoca que estas reflejen, al momento de pronunciarse, la angustia que caracteriza a la heroína en ese instante: lo irracional de su comportamiento y la desesperación en su pensamiento y su discurso. Sólo hasta los últimos siete versos hallamos constancia en la métrica: todos ellos, escritos en trímetros yámbicos ingleses, lo que parece darnos a quienes leemos una sensación de calma, cierre, asunción del destino, o bien, de frustración o determinismo.
Me propuse hacer una traducción del poema que recuperara su forma original rimada y en versos medidos: cada tipo de verso inglés fue traducido por un tipo específico de verso español. Así mismo, dado que la variabilidad en el ritmo, en la rima y en la cantidad versos por estrofa reflejan la inestabilidad emocional de Hero —su desesperación por impedir que su amante se vaya—, creo que es un elemento que necesariamente debe recuperarse en una traducción. En la mía, la estructura de las estrofas es la misma que la del poema inglés; sin embargo, el ritmo y el patrón de rima se han visto alterados debido a las características propias del español, como analizaré después. Así, presento aquí el poema de Tennyson, tomado de la edición de Warren y Page (Poems and Plays, Oxford, 1971), junto con mi traducción, que discutiré a detalle en la siguiente sección de este ensayo.
III. Sobre mis decisiones de traducción
Traducir poesía supone ―quizá en un mayor grado que con cualquier otro género― valorar las pérdidas que tendrá la versión en la lengua meta con respecto al texto fuente. Pero traducir es al mismo tiempo un acto creativo, por lo que, aunque haya pérdidas, también puede haber ganancias si se asimila de manera equilibrada el sentido y la forma de los versos originales, con la finalidad de que el resultado posea igualmente un propósito estético. Teniendo esto en cuenta, hablaré ahora sobre mis decisiones al traducir el poema “Hero to Leander”.
En el poema inglés aparecen intercalados ocho tipos de verso. Para recuperar esta variedad rítmica, cada uno de ellos lo traduje en español en un tipo de verso de arte mayor específico ―versos a partir de nueve sílabas― de acuerdo con el siguiente esquema:
Versos en inglés
- Trímetro yámbico acataléctico (vv. 1, 2, 7, 8, 11, 13, 17, 20, 23, 26, 31, 32, 33, 35, 36, 37, 38, 39, 40 y 41)
- Tetrámetro yámbico cataléctico (vv. 10, 12, 14, 22, 24, 28 y 30)
- Tetrámetro yámbico acataléctico (vv. 5, 16, 18, 21, 25 y 34)
- Tetrámetro trocaico cataléctico (vv. 4, 6, 15, 29)
- Hexámetro yámbico cataléctico (v. 3)
- Pentámetro yámbico acataléctico (v. 9)
- Pentámetro trocaico cataléctico (v. 19)
- Octámetro trocaico cataléctico (v. 27)
Versos en español
- Endecasílabo
- Eneasílabo
- Decasílabo
- Dodecasílabo
- Tetradecasílabo
- Pentedecasílabo
- Tridecasílabo
- Hexadecasílabo
Del mismo modo que en el texto fuente, en mi traducción cada uno de los versos rima al menos una vez con otro en el poema, aunque se encuentren relativamente lejos. Hasta donde me fue posible, procuré conservar el patrón de rima (1 y 3; 2, 4 y 6; 5 y 9, etcétera) ―siempre consonante en inglés y frecuentemente asonante en mi versión―, pero hubo ocasiones en que tuve que alterarlo ligeramente. Por ejemplo, el verso 12, que en inglés rima con el 10 y el 14, rima en español con el 11 y el 15; sin embargo, intenté mantener el equilibrio interno que tiene la estrofa: tres versos riman entre sí y los otros tres, por su parte, lo hacen también. Este cambio en el ritmo obedeció principalmente a que en algunas ocasiones la traducción no coincide de modo exacto en el número de verso con el poema fuente; por ejemplo, los versos 12 y 13 en inglés se traducen como 13 y 12 respectivamente, es decir, al revés. Con todo, esto no es restrictivo, pues esta misma inversión ocurre en 28 y 29 (29 y 28, en español) y ahí el patrón de la rima no se vio alterado. Otro caso donde la rima no es exacta respecto del texto fuente ocurre en el verso 39, que, en lugar de rimar con los versos 36, 38 y 40, lo hace, para no alterar el sentido, con el 33 y el 35.
Debo reconocer que los juegos de rimas en español no son tan abundantes como en inglés; sin embargo, confío en que logren recuperar algo de la variedad sonora que tiene el poema de Tennyson, la cual, como he defendido, se relaciona con la inconsistencia formal del texto y, en última instancia, con la inestabilidad emocional ―y de pensamiento y discurso― de Hero. Véase, por ejemplo, que en el texto fuente los versos 2, 4 y 6 riman entre sí, pero no buscan precisamente rimar con los versos 7 y 8, como sí lo hacen en mi versión (“apogeo”, “ajetreo”, “postrero”, “beso”, “pecho”); no obstante, me parece que esta decisión mía en español queda justificada porque tales versos, quizá no de modo premeditado, sí establecen una rima asonante en inglés con aquellos tres primeros: vast, fast, last… part, heart…
En la tercera estrofa del texto meta es en la que se pierde más la variedad de rimas. En el poema inglés, la rima de los versos 16 y 18 es distinta respecto de la de los versos 20 y 26 o de la del 22 y el 24; no obstante, en español los seis versos riman de modo asonante: “miembros”, “contento”, “ungüento”, “besos”, “pelo”, “sereno”. Confío en que la asonancia de mi traducción, que sustituye la consonancia original que ocurre en inglés, contribuya a que los finales de verso no suenen demasiado repetitivos y en que al mismo tiempo se haya logrado una vinculación fónica entre la estrofa 3 y la estrofa 1, ya que en ambas tenemos varias palabras que riman en /é-o/.
El ritmo, desde luego, ha cambiado en el texto meta, pues en inglés la mayoría de los versos terminan con sílaba acentuada, es decir, con un ritmo yámbico, mientras que en mi traducción predominan las palabras graves, que es la acentuación más común en la lengua española; sin embargo, hay seis versos que terminan con sílaba acentuada y riman entre sí, para trasladar lejanamente el ritmo del poema fuente: “más”, “mar”, “occidental”, “irá”, “mar”, “detrás” (versos 5, 9, 29, 31, 37 y 41, respectivamente).
Como afirmé más arriba, mi principal interés estuvo en ofrecer una versión poética del texto fuente, donde no sólo se recuperara su sentido, sino donde también se intentara una traslación estética mediante la variedad del ritmo. En general busqué el equilibrio entre el contenido y la forma, pero hubo versos en los que la forma en español me llevó a modificar el contenido literal; espero que con ello las menos de las veces haya yo incurrido en la explicitación o la añadidura. Al respecto analizo tres casos.
Por ejemplo, traduje los versos 25-26, “the ocean with the morrow light / Will be both blue and calm”, como “la luz del horizonte / traerá mañana un mar claro y sereno”. En el texto inglés no se habla del “horizonte”, que, por otro lado, ayuda a generar la rima con “noche”, pero considero que está implícito, ya que, de acuerdo con la leyenda, Leandro necesariamente tendría que nadar en cuanto amanezca, es decir, en cuanto despunte el alba en el horizonte.
El segundo caso aparece en el verso 35, donde, por contradictorio que parezca en un inicio, la equivalencia de below resulta ser “subidos”, palabra que rima con “oído” (verso 33) y con “ido” (verso 39); la palabra deíctica below (“abajo”), así como muchos otros elementos del poema, forzosamente conlleva la idea de que los protagonistas se encuentran todavía en lo alto de la torre y de que para llegar ahí han tenido que subir esos marmóreos peldaños a los que Hero se refiere (marble steps).
Finalmente señalo la traducción del verso 33, que tiene la frase “al oído” y puede resultar obvia e innecesaria, aunque no considero que sea ajena a expresiones cotidianas. La razón de esta decisión radica en el intento de generar rima entre este verso y el verso 35 (con la palabra “subidos”) y el 39 (con la palabra “ido”). Algo semejante ocurrió con el término “caricias” en el verso 13 del texto meta, que no está propiamente en inglés, pero que parece implícito por el sentido. Lo mismo sucede con “cuerpo” en el verso 12, justificado por el verbo “bañar” en inglés (bathe), es decir, “cubrir por completo”; y también con los adverbios añadidos “allá” y “aquí”, de los versos 3 y 8 respectivamente, palabras que, aunque parecen adiciones innecesarias, contribuyen al funcionamiento de la métrica española, y además otorgan a la traducción un lenguaje más deíctico y refuerzan, me parece, aún más la referencia a la realidad circundante de los personajes.
Concluyo señalando que la interjección “oh”, que se repite a lo largo de varios versos en el texto inglés y lo intensifica sentimentalmente, fue recuperada en español de otra manera: con repeticiones del adverbio “no” (versos 1, 7, 32 y 40) o del signo de exclamación (versos 1, 5, 10 y 32), que me parecieron expresiones de sentimentalismo más cercanas a nuestra lengua y nuestro contexto.
IV. Pertinencia de la traducción
El poema “Hero to Leander” no sólo es una muestra más de la fuerte influencia de la leyenda antigua en la cultura occidental; también es un ejemplo de ese primer Tennyson, joven, que profusamente experimentaba con el lenguaje y que, por tanto, tiene que seguir siendo digno de atención y admiración. Es por ello que considero necesario recuperar con mi traducción estos versos opacados por otras creaciones provenientes de la inmensa obra del autor. El poemario Poems, Chiefly Lyrical, que es el que contiene esta composición, fue recibido desfavorablemente en su tiempo, y todavía en el compendio oxoniense de la obra completa de Tennyson de la que parte mi traducción, el poema ocupa un lugar relegado, hasta la página 838, en los apéndices… Me parece que “Hero to Leander” es una obra representativa de sensibilidad poética en cuanto a intensidad y sonoridad, dos cualidades que T. S. Eliot, en su ensayo “In memoriam”, apreció en el célebre poeta victoriano: “He had the finest ear of any English poet since Milton” (“Él [Tennyson] tuvo el mejor oído de cualquier poeta inglés desde Milton); “there is plenty of evidence of emotional intensity and violence” (“hay evidencia de sobra de su intensidad e ímpetu emocional”).
Daniel Navarrete Beltrán es licenciado en Letras Clásicas y maestro en Literatura Comparada por la Universidad Nacional Autónoma de México. En la misma institución, en 2023 obtuvo el diploma en Traducción Literaria. Desde 2018 ha impartido cursos de latín, poesía griega y latina en la Facultad de Filosofía y Letras y en el Instituto de Investigaciones Filológicas y participado en proyectos de investigación de la propia UNAM; asimismo, durante 2020 y 2021, fungió como monitor de español en los cafés de idioma virtuales organizados por la Universidad de Estocolmo, Suecia. Actualmente, en la Ciudad de México, es profesor de Etimologías Grecolatinas, Griego y Latín en la Escuela Nacional Preparatoria. Además de investigaciones sobre la leyenda de Hero y Leandro, ha publicado artículos sobre la poesía de Aulo Persio Flaco, Apolonio de Rodas y Constantino Cavafis.

