Encallada
Traducción del inglés por Juan Manuel Esquivel
Texto original de Usha Ukella
Edición por Maritza Adriana García Arias
Imagen: Árbol junto a un estanque de Daniel Watson
… toda ciudad que habito es una costilla rota de mi tórax a
su vez la ciudad me enseña a cubrir mi des
nudez me ofrece lenguas de serpientes, Dioses engañosos
manzanas envenenadas que traen sin/sabor;
luego, vamos en kayak
por rápidos
que caen de la cabellera de un Dios, con añoranza-de-hogar
el delgado remo nos empuja en desesperación inefable
¡entonces somos libres!
vuelo
con
Vértigo
una mancha de aterrizajes y despegues
las fronteras se disuelven, teñidas de azul sangre con
himnos a la pérdida, las voces de nuestros padres retro ceden
en la memoria como entradas en el cabello.
Que no hay Edenes lo sabemos ya
sólo huertos de lamento
pasaportes al exilio y visas para el desarraigo…
para los encallados,
sujeto la antorcha de la Libertad
con un sari brocado, jazmín en el cabello
dando la bienvenida a mis hermanas a una isla con barricadas,
ciudades, los cascabeles en mis pies adornados,
allá afuera agujas de agua detienen
mis llegadas
y partidas,
empiezo en un país, termino en otro,
un árbol invertido,
enraízo hacia arriba,
desciendo
con muchas ramas para
abrazar países,
mi ciudadanía es dudosa,
no mostraré las páginas
de lo que parece un pasaporte robado,
los contornos de mi destino son paradójicos:
novia a veces, viuda a veces,
arabescos de henna madurando y desvaneciéndose,
si soy guion, también soy conjunción,
esta parcela de versos guarda
mis secretos, poemas invisibles, mis rostros,
esta parcela de sílabas mi pan y arroz,
mi río de dicha y desdicha.
…every city I live in is a rib ruptured from my ribcage in
turn the city teaches me to cover my naked
ness offers me serpents’ tongues, devious Gods
poisoned apples bringing heart/break;
then on, we kayak
rapids
falling from a God’s hair, home-longing the slim
paddle pushing us on in unsaid desperation
then on we are free!
flight
with
Giddy
a smear of landings and take-offs
borders melt, blue-blooded with
anthems of loss, our father’s voices re cede
like balding hairlines from our memory.
There are no Edens we know by now
only orchards of lament
passports for exile and visas of unbelonging …
for the embayed,
holding the torch of Liberty
in a zari brocaded sari, jasmine in my hair
welcoming my sisters to a barricaded island,
cities, the bells on my adorned feet,
out there a splint ering water holding
my arrivals
and departures,
I begin in one country, end in another,
an upside-down tree,
I root above,
descend
with many arms to
embrace countries,
my citizenry is questionable,
I will not show you the pages
of what seems like a stolen passport,
the contours of my destiny are paradoxical—
bride sometimes, widow sometimes,
paisley henna ripening and fading,
if I am hyphenated, I am also conjoined,
this sea of verse holds
my secrets, invisible poems, my faces,
this grove of syllables my bread and rice,
my river of content and discontent.
Tomado de Akella, Usha, Embayed, dancing girl press & studio, Chicago, 2024, pp. 7 a 9.
…every city I live in is a rib ruptured from my ribcage in
turn the city teaches me to cover my naked
ness offers me serpents’ tongues, devious Gods
poisoned apples bringing heart/break;
then on, we kayak
rapids
falling from a God’s hair, home-longing the slim
paddle pushing us on in unsaid desperation
then on we are free!
flight
with
Giddy
a smear of landings and take-offs
borders melt, blue-blooded with
anthems of loss, our father’s voices re cede
like balding hairlines from our memory.
There are no Edens we know by now
only orchards of lament
passports for exile and visas of unbelonging …
for the embayed,
holding the torch of Liberty
in a zari brocaded sari, jasmine in my hair
welcoming my sisters to a barricaded island,
cities, the bells on my adorned feet,
out there a splint ering water holding
my arrivals
and departures,
I begin in one country, end in another,
an upside-down tree,
I root above,
descend
with many arms to
embrace countries,
my citizenry is questionable,
I will not show you the pages
of what seems like a stolen passport,
the contours of my destiny are paradoxical—
bride sometimes, widow sometimes,
paisley henna ripening and fading,
if I am hyphenated, I am also conjoined,
this sea of verse holds
my secrets, invisible poems, my faces,
this grove of syllables my bread and rice,
my river of content and discontent.
… toda ciudad que habito es una costilla rota de mi tórax a
su vez la ciudad me enseña a cubrir mi des
nudez me ofrece lenguas de serpientes, Dioses engañosos
manzanas envenenadas que traen sin/sabor;
luego, vamos en kayak
por rápidos
que caen de la cabellera de un Dios, con añoranza-de-hogar
el delgado remo nos empuja en desesperación inefable
¡entonces somos libres!
vuelo
con
Vértigo
una mancha de aterrizajes y despegues
las fronteras se disuelven, teñidas de azul sangre con
himnos a la pérdida, las voces de nuestros padres retro ceden
en la memoria como entradas en el cabello.
Que no hay Edenes lo sabemos ya
sólo huertos de lamento
pasaportes al exilio y visas para el desarraigo…
para los encallados,
sujeto la antorcha de la Libertad
con un sari brocado, jazmín en el cabello
dando la bienvenida a mis hermanas a una isla con barricadas,
ciudades, los cascabeles en mis pies adornados,
allá afuera agujas de agua detienen
mis llegadas
y partidas,
empiezo en un país, termino en otro,
un árbol invertido,
enraízo hacia arriba,
desciendo
con muchas ramas para
abrazar países,
mi ciudadanía es dudosa,
no mostraré las páginas
de lo que parece un pasaporte robado,
los contornos de mi destino son paradójicos:
novia a veces, viuda a veces,
arabescos de henna madurando y desvaneciéndose,
si soy guion, también soy conjunción,
esta parcela de versos guarda
mis secretos, poemas invisibles, mis rostros,
esta parcela de sílabas mi pan y arroz,
mi río de dicha y desdicha.
Embayed, una primera aproximación
La primera vez que la indo-estadounidense Usha Akella publicó “Embayed” fue en el 2023 en una revista especializada en literatura india. Al año siguiente dio título a una chapbook conformada por once poemas, la cual llegó a mis manos durante una lectura que ofreció Akella en la Ciudad de México a mediados del año pasado. De inmediato llamó mi atención. No fue sólo la bella portada de gaviotas en pleno vuelo, sino esa palabra totalmente desconocida para mí: embayed. Si bien al escucharla no es difícil pensar en una bahía como la de Acapulco o Montego Bay, este verbo no es común en el inglés y quizás por eso Akella abre su poemario, a modo de epígrafe, con la definición del Webster:
Embayed: transitive verb: to trap or catch in or as if in a bay.
Término náutico y también geológico, embay no tiene “equivalente” en el español. Algunos verbos de nuestra lengua se le asemejan: encallar, ensenar, engolfar… Pero ¿por cuál decidirse? Los poetas suelen dejar a sus lectores pistas, migajas semánticas, y a veces, incluso, instrucciones muy precisas: en otro poema del mismo libro, hay una definición:
Embayed: Where a sailing ship is confined between two capes by a wind blowing on shore.
“Embayed” es un poema sobre el desarraigo. Sus primeras líneas tienen un claro sabor a paraíso perdido, a expulsión. A mitad del texto, la pérdida se afirma con una imagen que llamaría insólita:
our father’s voices re cede
like balding hairlines from our memory
Sin embargo, la raíz que fue arrancada, expulsada, encuentra donde afirmarse:
Empiezo en un país, termino en otro,
un árbol invertido,
enraízo hacia arriba,
desciendo
con muchas ramas para
abrazar países
Las emociones que expresa el yo poético son ambivalentes, incluso paradójicas: no soy de aquí ni soy de allá. Por ello, entre las opciones mencionadas anteriormente, opté por el verbo encallar. Aunque no evoca al viento o la bahía su carga semántica es la más próxima al sentimiento descrito. Su fuerza visual es poderosa y, tanto en el ámbito literario como en el lenguaje cotidiano, sugiere la imagen de un barco que, tras haber navegar con cierto rumbo, queda varado ante la dureza de la realidad, el tiempo o el desánimo. Asimismo, tanto embay como encallar resuenan de manera especial al contrastarse con la vitalidad implícita de verbos como «fluir» o «zarpar».
Por último, si bien este es el primer intento por acercar “Embayed” al español, existen otros poemas vertidos a nuestra lengua por las también mexicanas Dulce Chiang y Elsa Cross. Esta última, gran poeta y erudita, comenta:
El desasimiento interior que reflejan los poemas de Usha parecería dictar la soltura de su forma. Con frecuencia los versos están donde ellos quieren; no donde se esperaría. Es como si fueran a la deriva, en el mismo vaivén que arrulla o sacude el alma.
Estas precisas palabras sobre la poesía de Usha Akella, quien fue incluida en The HarperCollins Book of Poetry y es cofundadora del festival literario Matwaala, también parecieran decir embayed.
Juan Manuel Esquivel (Ciudad de México, 1980) es poeta y traductor. Cursó el Diplomado en Formación de Traductores Literarios de la Escuela Nacional de Lenguas, Lingüística y Traducción. También es licenciado en Ciencias de la Comunicación por el Tecnológico de Monterrey, institución donde trabajó haciendo periodismo y comunicación corporativos. Imparte talleres literarios y mes con mes publica Mudanzas, columna dedicada a la traducción literaria en la revista Murmullo de Paloma. En 2024 fue ganador de los Naji Naaman’s Literary Prizes en Líbano con el libro Jacarandas y otros poemas. En 2022, el diario bengalí BDNews24 tradujo y publicó algunos de sus poemas. Es también autor de ensayos y entrevistas en medios nacionales e internacionales como Periódico de Poesía, Casa del tiempo, Letralia, La otra margen, Taller Igitur y El Golem.

