Mi cuerpo es la verdad
Traducción del español al inglés y al francés a cargo del Semillero de traducción, género y feminismo de la Universidad de Antioquia
Testimonios tomados del libro «Mi cuerpo es la verdad» del Informe final de la Comisión de la Verdad
Ilustración de Laura Rojas Sabogal @flecharojaa
Las tamboreras del Cauca
I remember my childhood filled with the scent of jasmine and elderflower in bloom,
the river’s sweet lullaby and the garden’s perfume.
Emotions that fill with strength and cheer, I feel peaceful, in harmony, with nothing to fear.
With my heart and a smile, I’ll defeat darkness and despair.
I am part of the creation, I am fire, water, earth and air.
Tamboreras del Cauca: Tamboreras del Cauca are a group of women from Cauca, Colombia who have been victims of the armed conflict. This group resists and transforms their pain through art. Their emotional healing process is based on the crafting of drums, singing, and performing theater, turning music into a tool for memory, peace, and empowerment.
Je me souviens de mon enfance à l’odeur de sureau et de jasmin;
Le murmure de la rivière, le parfum du jardin
Des émotions qui donnent joie et énergie, je ressens la paix, la sécurité et l’harmonie.
Mon sourire et mon cœur vaincront les ténèbres et la peur.
Je suis feu, eau, air et terre. Je fais partie de la création.
Tamboreras del Cauca: Il s’agit d’une initiative collective de femmes qui partage leur chemin vers la guérison à travers l’usage de percussions et de pièces de théâtre, créée dans le contexte d’un programme psychologique. Ce parcours prend en compte les dispositifs personnels, communautaires et culturels.
Angelina
“The violence you endure from your childhood on, from the age of five, piles up. The pressure and intolerance are deeply rooted in your life: persecution in the school system, exclusion tolerated by teachers, violence in the streets, etc. I heard my teacher say that transvestism and homosexualism were linked to mental illnesses, perversion, pedophilia, pederasty. He said these were people condemned by God and destined to be judged by him. When you hear words like ‘judgement’ and all those pejorative synonyms, you wonder what’s left for you—I’m the devil, the worst. That’s when the doubt comes in, you lose your self-esteem, you despise your own existence. At the same time, you develop a strong sense of resilience and say: ‘Well, I am that way — why should I not be? What’s wrong with being like that? I’m going to be me, and if they kill me, then let them kill me.’ That’s how you start to stand your ground, tooth and nail. Your family doesn’t want that and doesn’t accept it. Your mom tells you: ‘I’d rather you wait until I die.’ It’s a whole process of — being rejected by your family and rejected by society.”
Trans woman, hairdresser, exiled.
«Les violences que tu subis depuis l’enfance, depuis l’âge de cinq ans, s’accumulent. La pression et l’intolérance sont très ancrées dans ta vie : la persécution dans le système scolaire, l’exclusion tolérée par les professeurs, les violences dans la rue, etc. J’ai dû entendre mon professeur dire que le travestisme et l’homosexualité étaient liés à des maladies mentales, à la perversion, à la pédophilie, à la pédérastie. Il disait que c’étaient des personnes condamnées par Dieu et qu’elles étaient destinées à être jugées par lui. Quand on entend des choses comme “juger” et tous ces synonymes péjoratifs, on se demande à quoi s’attendre; je suis le diable, le pire. Alors, on commence à douter de soi, à ne plus nous estimer, à mépriser sa propre existence. En même temps, on développe une grande capacité de résilience et on dit: “Eh bien, je suis comme ça, et pourquoi je ne peux pas l’être? C’est quoi le problème si je suis moi? Je vais être moi et si on me tue, hé bien qu’on me tue”. C’est comme ça qu’on commence à défendre ses idées bec et ongles. Ta famille ne veut pas et n’accepte pas, ta maman te dit: “Je préfère que tu attendes ma mort”. C’est tout un processus entre la famille qui te rejette et la société qui te rejette.»
Femme trans, coiffeuse, exilée
Daniela
“I knew my mother’s courage, her strength. I remember that there was a commander at the Escuela de Artillería of the Army. When he walked-by, people used to be paralyzed, like he had a power over them. But, when he got close to my mom, she had the strength to say to him: ‘You are one of the people responsible for my family’s death. You killed my daughters, you killed little girls! You killed my sons! You killed my family!’ She had the strength to face him, and she had no doubt that the military were the ones responsible for her family’s death. She never said anything different from this: the military had killed them. I didn’t understand why we were in that situation, but she was courageous, confident, and brave enough to tell them.”
Woman, mestiza, leader of UP, exile victim
«J’ai connu le courage de ma mère, sa force. J’ai souvenir d’un commandant de l’École d’Artillerie. Quand il marchait, à son passage, toutes les personnes restaient immobiles, comme des statues. Comme s’il était…je ne sais pas, une personne avec un don. Mais quand il s’approchait de ma mère, elle avait la force de lui dire : “Vous êtes l’un des responsables de la mort de ma famille. Vous! Vous avez tué mes filles! Vous avez tué mes filles, mes filles bien-aimées! Vous avez tué mes fils! Vous avez tué ma famille!” Elle avait la force de lui faire face, elle n’a jamais eu peur de dire aux militaires qu’ils étaient les responsables de la mort de notre famille. Elle n’a jamais pointé du doigt qui que ce soit d’autre qu’eux : c’étaient les militaires qui les avaient tués. À cette époque-là, pour moi, c’était difficile de bien comprendre la situation. Mais maintenant, je comprends que ma mère avait le courage, la volonté et la force de leur dire la vérité.»
Femme, métisse, leader du UP, victime d’exile
Las tamboreras del Cauca
Recuerdo mi infancia con olor a sauco y jazmín;
el arrullo del río y el aroma del jardín.
Emociones que dan fuerza y alegría, siento paz, seguridad y armonía.
Miedo y oscuridad serán vencidos con mi sonrisa y corazón.
Soy fuego, agua, aire y tierra. Soy parte de la creación.
Angelina
«Las violencias que sufres desde niño, desde los cinco años, se van acumulando. La presión y la intolerancia están muy cristalizadas en tu vida: persecución en el sistema escolar, exclusión tolerada por los profesores, violencias en las calles, etc. Escuché a mi profesor diciendo que el travestismo y el homosexualismo tenían que ver con enfermedades mentales, perversión, pedofilia, pederastia. Decía que eran personas condenadas por Dios y que estaban destinadas a ser juzgadas por él. Cuando uno escucha eso de “juzgar” y todos esos sinónimos peyorativos, se pregunta qué es lo que le espera; soy el demonio y soy lo peor. Entonces, entra un cuestionamiento, una pérdida de estima, un desprecio a la propia existencia. Al mismo tiempo, desarrollas una capacidad de resiliencia muy grande y dices: “Bueno, yo soy, y por qué no puedo ser. ¿Cuál es el problema de que yo sea? Voy a ser y, si me matan, que me maten”. Así empiezas a afirmarte a capa y espada. Tu familia no quiere y no acepta, tu mamá te dice: “Prefiero que esperes a que me muera”. Es todo un proceso entre la familia que rechaza y la sociedad que rechaza».
Mujer trans, estilista, exiliada.
Daniela
«Yo conocí el coraje de mi madre, su fortaleza. Tengo un recuerdo de un comandante de la Escuela de Artillería. Cuando él caminaba, a su paso todos quedaban como estatuas, como si fuera… no sé, una persona con un don. Pero cuando llegaba adonde estaba mi madre, ella tenía la fortaleza para decirle: “Usted es uno de los responsables de la muerte de mi familia. ¡Usted mató a mis hijas, usted mató a mis niñas, usted mató a mis hijos, usted mató a mi familia!”. Tenía la fortaleza para encararlo y nunca dudó en decirle que ellos eran los responsables. Ella nunca apuntó para otro lado que no fuera ese: que los habían matado los militares. A mí me costaba un montón entender por qué estábamos en esa situación. Ella tenía el coraje, la certeza y la valentía de decirles».
Mujer, mestiza, lideresa de la UP, víctima de exilio
Recuerdo mi infancia con olor a sauco y jazmín;
el arrullo del río y el aroma del jardín.
Emociones que dan fuerza y alegría, siento paz, seguridad y armonía.
Miedo y oscuridad serán vencidos con mi sonrisa y corazón.
Soy fuego, agua, aire y tierra. Soy parte de la creación.
«Las violencias que sufres desde niño, desde los cinco años, se van acumulando. La presión y la intolerancia están muy cristalizadas en tu vida: persecución en el sistema escolar, exclusión tolerada por los profesores, violencias en las calles, etc. Escuché a mi profesor diciendo que el travestismo y el homosexualismo tenían que ver con enfermedades mentales, perversión, pedofilia, pederastia. Decía que eran personas condenadas por Dios y que estaban destinadas a ser juzgadas por él. Cuando uno escucha eso de “juzgar” y todos esos sinónimos peyorativos, se pregunta qué es lo que le espera; soy el demonio y soy lo peor. Entonces, entra un cuestionamiento, una pérdida de estima, un desprecio a la propia existencia. Al mismo tiempo, desarrollas una capacidad de resiliencia muy grande y dices: “Bueno, yo soy, y por qué no puedo ser. ¿Cuál es el problema de que yo sea? Voy a ser y, si me matan, que me maten”. Así empiezas a afirmarte a capa y espada. Tu familia no quiere y no acepta, tu mamá te dice: “Prefiero que esperes a que me muera”. Es todo un proceso entre la familia que rechaza y la sociedad que rechaza».
«Yo conocí el coraje de mi madre, su fortaleza. Tengo un recuerdo de un comandante de la Escuela de Artillería. Cuando él caminaba, a su paso todos quedaban como estatuas, como si fuera… no sé, una persona con un don. Pero cuando llegaba adonde estaba mi madre, ella tenía la fortaleza para decirle: “Usted es uno de los responsables de la muerte de mi familia. ¡Usted mató a mis hijas, usted mató a mis niñas, usted mató a mis hijos, usted mató a mi familia!”. Tenía la fortaleza para encararlo y nunca dudó en decirle que ellos eran los responsables. Ella nunca apuntó para otro lado que no fuera ese: que los habían matado los militares. A mí me costaba un montón entender por qué estábamos en esa situación. Ella tenía el coraje, la certeza y la valentía de decirles».
Las tamboreras del Cauca
I remember my childhood filled with the scent of jasmine and elderflower in bloom,
the river’s sweet lullaby and the garden’s perfume.
Emotions that fill with strength and cheer, I feel peaceful, in harmony, with nothing to fear.
With my heart and a smile, I’ll defeat darkness and despair.
I am part of the creation, I am fire, water, earth and air.
Angelina
“The violence you endure from your childhood on, from the age of five, piles up. The pressure and intolerance are deeply rooted in your life: persecution in the school system, exclusion tolerated by teachers, violence in the streets, etc. I heard my teacher say that transvestism and homosexualism were linked to mental illnesses, perversion, pedophilia, pederasty. He said these were people condemned by God and destined to be judged by him. When you hear words like ‘judgement’ and all those pejorative synonyms, you wonder what’s left for you—I’m the devil, the worst. That’s when the doubt comes in, you lose your self-esteem, you despise your own existence. At the same time, you develop a strong sense of resilience and say: ‘Well, I am that way — why should I not be? What’s wrong with being like that? I’m going to be me, and if they kill me, then let them kill me.’ That’s how you start to stand your ground, tooth and nail. Your family doesn’t want that and doesn’t accept it. Your mom tells you: ‘I’d rather you wait until I die.’ It’s a whole process of — being rejected by your family and rejected by society.”
Daniela
“I knew my mother’s courage, her strength. I remember that there was a commander at the Escuela de Artillería of the Army. When he walked-by, people used to be paralyzed, like he had a power over them. But, when he got close to my mom, she had the strength to say to him: ‘You are one of the people responsible for my family’s death. You killed my daughters, you killed little girls! You killed my sons! You killed my family!’ She had the strength to face him, and she had no doubt that the military were the ones responsible for her family’s death. She never said anything different from this: the military had killed them. I didn’t understand why we were in that situation, but she was courageous, confident, and brave enough to tell them.”
Je me souviens de mon enfance à l’odeur de sureau et de jasmin;
Le murmure de la rivière, le parfum du jardin
Des émotions qui donnent joie et énergie, je ressens la paix, la sécurité et l’harmonie.
Mon sourire et mon cœur vaincront les ténèbres et la peur.
Je suis feu, eau, air et terre. Je fais partie de la création.
«Les violences que tu subis depuis l’enfance, depuis l’âge de cinq ans, s’accumulent. La pression et l’intolérance sont très ancrées dans ta vie : la persécution dans le système scolaire, l’exclusion tolérée par les professeurs, les violences dans la rue, etc. J’ai dû entendre mon professeur dire que le travestisme et l’homosexualité étaient liés à des maladies mentales, à la perversion, à la pédophilie, à la pédérastie. Il disait que c’étaient des personnes condamnées par Dieu et qu’elles étaient destinées à être jugées par lui. Quand on entend des choses comme “juger” et tous ces synonymes péjoratifs, on se demande à quoi s’attendre; je suis le diable, le pire. Alors, on commence à douter de soi, à ne plus nous estimer, à mépriser sa propre existence. En même temps, on développe une grande capacité de résilience et on dit: “Eh bien, je suis comme ça, et pourquoi je ne peux pas l’être? C’est quoi le problème si je suis moi? Je vais être moi et si on me tue, hé bien qu’on me tue”. C’est comme ça qu’on commence à défendre ses idées bec et ongles. Ta famille ne veut pas et n’accepte pas, ta maman te dit: “Je préfère que tu attendes ma mort”. C’est tout un processus entre la famille qui te rejette et la société qui te rejette.»
«J’ai connu le courage de ma mère, sa force. J’ai souvenir d’un commandant de l’École d’Artillerie. Quand il marchait, à son passage, toutes les personnes restaient immobiles, comme des statues. Comme s’il était…je ne sais pas, une personne avec un don. Mais quand il s’approchait de ma mère, elle avait la force de lui dire : “Vous êtes l’un des responsables de la mort de ma famille. Vous! Vous avez tué mes filles! Vous avez tué mes filles, mes filles bien-aimées! Vous avez tué mes fils! Vous avez tué ma famille!” Elle avait la force de lui faire face, elle n’a jamais eu peur de dire aux militaires qu’ils étaient les responsables de la mort de notre famille. Elle n’a jamais pointé du doigt qui que ce soit d’autre qu’eux : c’étaient les militaires qui les avaient tués. À cette époque-là, pour moi, c’était difficile de bien comprendre la situation. Mais maintenant, je comprends que ma mère avait le courage, la volonté et la force de leur dire la vérité.»
Amplificar la voz de las víctimas para la no repetición:
testimonios de mujeres y población LGTBIQ+ en el conflicto armado
Traducción comentada al inglés y al francés
Durante los dos últimos años, como integrantes del Semillero de Traducción, Género y Feminismo de la Universidad de Antioquia, realizamos una traducción inversa al francés y al inglés de algunos testimonios incluidos en «Mi cuerpo es la verdad», uno de los capítulos del Informe final publicados por la Comisión de la Verdad en 2022. En particular, el capítulo se enfoca en las violencias del conflicto ejercidas contra mujeres y población LGBTIQ+, donde también encontramos testimonios que nos hablan de infancias interrumpidas, de niños, niñas, niñes y adolescente (NNNA) a quienes le fueron impuestas las lógicas del conflicto armado, sus múltiples violencias y discriminaciones.
Según la Convención sobre los Derechos del Niño, el tratado internacional adoptado por la Asamblea de las Naciones Unidas, se debe considerar a NNNA como una población sujeta a protección especial. A pesar de que en Colombia la Convención cuenta con rango constitucional, el entorno en el que muchas infancias crecen no siempre les protege. En un momento político en el que se justifican acciones como los bombardeos aéreos contra menores de edad o la vulneración de los derechos de las niñas al borrarlas desde el lenguaje institucional del ICBF, consideramos relevante insistir en que detrás de cada cifra siempre hay una vida interrumpida. La traducción inversa es una de las herramientas políticas con las que buscamos denunciar la violencia de nuestro país; traducimos con la esperanza de que no se vuelva paisaje una vez más, traducimos para la no repetición.
En caso de querer conocer más sobre los testimonios recopilados por la Comisión de la Verdad que dan un enfoque diferencial a niños, niñas, niñes y adolescentes, recomendamos el capítulo «No es un mal menor», del Informe Final.
A continuación, les compartimos tres de los testimonios traducidos en el libro multimedia Amplificar la voz de las víctimas, en ellos encontramos no solo las violencias sino especialmente las resistencias de las víctimas del conflicto armado.
Más sobre nuestro proyecto de traducción comentada al francés y al inglés aquí: https://chibcha.udea.edu.co/amplificar_la_voz/
El Semillero Traducción, Género y Feminismo es un grupo de ocho estudiantes y una profesora del programa de Traducción de la Universidad de Antioquia empecinadas en relacionar los textos que traducimos con la realidad social, política y cultural de nuestro país y con nuestra propia formación como traductoras. Hacemos parte del semillero nos ha servido de laboratorio para aprender, conversar, cultivar y crear en colectivo. Este proyecto se enmarca en la convocatoria FUA-001-2024 de la Fundación Universidad de Antioquia, que apoya financieramente a proyectos de investigación de estudiantes de pregrado.
Integrantes del Semillero
Traductoras:
Andrea Carolina Figueroa Mendoza (Corozal, Sucre)
Cristian Muñoz Sánchez (Yarumal, Antioquia)
Mariana Collo Reyes (Popayán, Cauca) (traductora)
Mariana Macías García (San Antonio de Prado, Antioquia)
Sergio Andrés Paz Gómez (Popayán, Cauca)
Valentina Castañeda Márquez (Bogotá, Bogotá D. C.)
Mariana Rojas Agudelo (Bello, Antioquia)
Correctora de estilo:
Luisa Fernanda Vélez Agudelo (Medellín, Antioquia)
Coordinadoras:
Mariana Rojas Agudelo (Bello, Antioquia)
Paula Andrea Montoya Arango (Medellín, Antioquia)
Revisoras:
Camille Jeannel — practicante de traducción y traductora de inglés y español al francés
Claudia Urrego — traductora
Doris Correa — coordinadora del Centro de Multiliteracidades
Galice Arias-Lesur — practicante de traducción y traductora de inglés y español al francés
Lauryne Angot — practicante de traducción

